La gastronomía mexicana no solo se cocina en casa: también se forma con disciplina, se perfecciona con técnica y se proyecta al mundo con visión.
Hoy, dos chefs mexicanos formados en ISU Universidad son prueba de que los sueños bien trabajados sí cruzan fronteras.
En la gastronomía no existe una sola ruta al éxito, pero muchas historias que trascienden comparten un punto en común: una formación sólida.
Billy Maldonado y Luis Ávila representan dos trayectorias diferentes, unidas por su paso por ISU, donde comenzaron a construir carreras que hoy brillan a nivel internacional.
Para Billy Maldonado, la cocina empieza con un plato sencillo pero profundamente simbólico: la sopa. Ese gesto resume su filosofía culinaria: la alta cocina nunca debe olvidar el sabor del hogar.
Originario del Estado de México, Billy se formó en ISU, base que lo llevó a algunas de las cocinas más importantes del mundo: El Celler de Can Roca, Dulce Patria, Jean-Georges en Nueva York, Napa Valley con Thomas Keller y Le Cirque en Las Vegas.
En 2022, mientras vacacionaba en México, recibió la invitación para sumarse al proyecto Fónico, donde hoy continúa demostrando su talento en cada plato, consolidándose como una de las voces más interesantes de la cocina contemporánea en la Ciudad de México.
Luis Ávila nunca imaginó que su verdadera vocación estaría en la gastronomía.
Originario de Tuxtepec, Oaxaca, su camino comenzó lejos de la cocina, pero fue una experiencia en Canadá la que le reveló algo fundamental: la comida como lenguaje universal.
Tras regresar a México, decidió iniciar su formación culinaria en ISU Universidad, para después continuar su desarrollo profesional en Canadá desde cero.
Hoy, Luis es Head Chef de Chotto Matte, un restaurante con presencia global en ciudades como Toronto, Miami y Londres, y con próxima apertura en San Francisco. Ahí ha logrado algo extraordinario: integrar una receta tradicional mexicana —los churros de su abuela— a un menú de inspiración japonesa-peruana, convirtiéndolos en un postre servido a nivel mundial.
Para Luis, el éxito también está en la esencia humana:
“Como latinos, tenemos la responsabilidad de ser cálidos, cercanos y auténticos. Eso también es parte del servicio.”
Estas historias no solo hablan de logros individuales. Hablan de formación, de visión internacional y de una universidad que entiende que la gastronomía se vive, se estudia y se proyecta.
En ISU Universidad seguimos formando profesionales capaces de competir en cualquier cocina del mundo sin perder su identidad.
Las trayectorias de Billy Maldonado y Luis Ávila confirman algo esencial:
cuando el talento se forma bien, el mundo se convierte en el siguiente paso.
